Vosotros no sabéis.

Hace tiempo que no dejo constancia pública de los libros que voy leyendo. Ya lo comenté muchas veces que me considero "lector" antes que "escritor" y que además prefiero escribir "a mano" con estilográfica y todo, antes que teclear, que por otro lado me es muy cómodo ya que lo hago rápidamente. En fin, que soy un vago de tomo y lomo... y lo peor, satisfecho de serlo, ya que considero que hay mucha gente en la red con más entusiasmo y energía.
Pero dado que el blog existe, y que alguna vez pensé que podría servirme de algo, no renuncio completamente a él, y aquí anoto uno de mis últimos libros leídos. Este lo terminé ayer. Se trata de "Vosotros no sabéis" de Andrea Camilleri, publicado por Salamandra en el 2008.
El libro disecciona a Bernardo Provenzano, quién, a pesar de su eufónico apellido, no es un cantante de moda sino que, hasta hace pocos años, fue el capo de los capos de la mafia siciliana. Sí, este supercapo termino su carrera criminal en el 2006, cuando luego de cuarenta y tres años de búsqueda la policía lo localizó en una covacha viviendo sólo y en santa pobreza en las afueras de Corleone, una ciudad siciliana de nombre también resonante. Bernardo, vivía en ascética soledad sólo matrimoniado con el poder... y con Dios. Desde ese lugar perdido en Montagna dei Cavalli con su máquina de escribir redactaba sus "pizzini", persuasivos y corteses mensajes que enviaba a sus generales en las operaciones y recaudaciones propias de un Estado. Allí, al lado de un altar poblado de santos y vírgenes, Bernardo ejercía su poder absoluto. Monarca del crimen, que aconsejaba, sugería y sólo dictaba condena de muerte cuando el miedo ya no era suficiente.
Bernardo Provenzano da orígen así a un diccionario mafioso que Andrea Camilleri redacta, en este libro, estudiando cuidadosamente las decenas de pizzini que el susodicho en la clandestinidad escribe, dia tras día, durante años, para mantener al gran cuerpo de la Cosa Nostra en actividad coordinada y eficaz; con una competencia que, a pesar de sus escasos medios, mejora en mucho la que despliega el Estado Italiano.
Uno se pregunta si, ahora ya jubilado, no sería el momento de rescatar tanta experiencia y ponerlo a dirigir algun servicio de la Comunidad Europea. De una cosa estoy seguro, si nos olvidamos de antiguos prejuicios, Provenzano nos daría más de una sorpresa agradable.
Por lo inmediato el diccionario de la mafia de Camilleri ha tenido gran éxito en su país, y además sus beneficios económicos han sido cedidos, por el propio autor, para la Fondazione Andrea Camilleri e Funzionari de Polizia para los hijos de las víctimas caídas en acto de servicio.
Que el mal alguna vez, por lo menos, sirva para curar las heridas que él mismo causa.

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