Vuelve Alexandra Marinina

Estoy leyendo ¡por fín! el último libro de Alexandra Marinina que Planeta, ignoro porque cuestión, luego de publicar cinco abandonó la traducción.
Luego de varios años me reencuentro con la peculiar Anastasia Pávlovna Kaménskaya, una especialista en crímenes (el nombre específico es "analista") de la Dirección General de Interior Rusa. Su perfil entra dentro de los detectives "poco heroicos" que es lo que se lleva ahora en la novela policíaca, o negra. Personajes con diferentes defectos que pueden llegar a ser virtudes para su peculiar actividad; gente que no distingue entre las horas de trabajo y la vida personal y que, además, acusan algunos rasgos idiosincráticas que los hacen únicos, o casi.  La Kaménskaya resulta simpática al lector y su creadora muestra con ella la otra cara más amable y humana de una sociedad exasperada, por los cambios históricos, y brutal por la necesidad de subsistir en condiciones radicalmente nuevas. La Rusia de los años noventa que constituye el ambiente de sus novelas (por lo menos las hasta ahora publicadas en español) no es acogedora, y Anastasia Pávlovna intenta dedicarse a su labor con integridad y perspicacia. Hasta dónde he leído veo que la editorial Pàmies ha conseguido en la traducción del ruso, evitar la inmensa cantidad de variaciones que sobre un mismo nombre los rusos pueden crear; algo muy simpático, pero que hace difícil de seguir la trama para un lector occidental. Además un práctico diccionario de personajes, al principio, aclara al neófito quien es quién con sus nombres completos y apodos habituales.

Lo que he vuelto a comprobar es que Alexandra Marinina engancha desde el principio. Su lectura es agradable y mantiene el interés del lector sin baches.
Alexandra Marinina. "Muerte y un poco de amor" Ediciones Pàmies, Madrid, mayo de 2010, pág. 301. Tit.Orig: Smert i nemnogo liubvi.

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