Koltsov narra para sus lectores de Pravda como se vive el agosto de 1936 en Madrid. Sus crónicas son vibrantes... y sesgadas. Un ejemplo: informa que en Madrid se la una causa contra un trupo de terroristas de la Falange Española, entre ellos figuran algunos traidores (así los define el periodista ruso) expulsados de los partidos Socialista y Comunista. Se los acusa de preparar el asesinato de Azaña, Largo Caballero, Dolores Ibarruri y otros dirigentes (tampoco se mencionan las pruebas; con la acusación ya basta... como en la URSS).
Algunos de los encausados se defienden alegando que son ex miembros de estos partidos de izquierda mencionados; el Comité Central de Partido Comunista se dirige al fiscal afirmando que este pasado reciente no es razón para atenuar la sentencia sino para agravarla, ya que son elementos trotskistas.
Más abajo cuenta:
Algunos de los encausados se defienden alegando que son ex miembros de estos partidos de izquierda mencionados; el Comité Central de Partido Comunista se dirige al fiscal afirmando que este pasado reciente no es razón para atenuar la sentencia sino para agravarla, ya que son elementos trotskistas.
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"Incesantes oleadas, profundos estremecimientos, agitan y conmueven la capital. Cada dos o tres horas sucede alguna cosa, en la calle, en las puertas de una fábrica, hasta en los hospitales: de vez en cuando se presentan grupos armados y exigen se les deje visitar a los enfermos. La atmósfera está al rojo vivo y procuran aprovecharla para el terrorismo y las provocaciones, los elementos y los agentes interesados en ello."Como se ve, ya en una fecha tan temprana (muchos meses antes de la consolidación del PCE), los bolcheviques españoles aprovechaban el levantamiento militar golpista para liquidar, paralelamente, toda oposición interna, so pretexto de trotskismo-terrorismo-fascismo.
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