Mihail Koltsov y Miguel Martínez

En el segundo libro de la trilogía de Viñas: "El escudo de la República" también rastreo citas sobre Koltsov y encuentro 9. Una muy interesante (pág. 58) analiza la existencia de un comunista mexicano, que también hablaba ruso, y que Koltsov identifica con el nombre de Miguel Martínez. El asunto interesa porque, siempre según el periodista, el tal Martínez tuvo un importante papel en el traslado de los presos políticos desde Madrid hacia Valencia, operación que concluyó en el cruento episodio de "Paracuellos" donde muchos de los presos fueron fusilados. ¿Era "Miguel Martínez" un doble de Koltsov, o era un personaje independiente? Viñas considera, contra la opinión de Gibson y otros historiógrafos, que hubo realmente un personaje así, y cita al general Rojo quién lo incluyó entre los que hicieron una notable labor en la organización del 5º Regimiento. Según Ángel Viñas el tal Martínez, no era de orígen mexicano sino que pasaba como argentino, aunque en realidad su lugar de nacimiento era Lituania, y su nombre original en ruso era Iosif Grigulevich. Éste hombre fue una de las figuras legendarias de la NKVD, posteriormente a la guerra española estuvo de embajador de Costa Rica en Roma. A principios de octubre de 1936 llegó a España recomendado por Vitorio Codovilla, el siniestro fundador del Partido Comunista Argentino. Koltsov sabía quien era Grigulevich (Grig), pero decidió ocultarlo en sus notas adjudicándole, para despistar, un orígen mexicano. Koltsov no menciona el resultado de la evacuación de los presos ni la presencia de miembros de la NKVD en Madrid. Los aviones rusos que fueron esenciales al principio para contrarrestar los aportes alemanes e italianos son mencionados por el periodista, pero sin contar como es que aparecieron de pronto, y en cambio, lo que destaca es el aporte soviético en alimentos. Koltsov se comportaba como un disciplinado camarada que no hablaba de lo que no había que hablar o lo encubría oportunamente.
Otro momento de la actividad del periodista ruso mencionado en el libro de Viñas se refiere al importante papel que éste jugó en la demonización del POUM, el partido disidente de los comunistas al que se le suponía ligado a Trotski (cosa que no era enteramente cierta). El 22 de enero de 1937 Koltsov publicó un importante artículo en Pravda sobre la actividad de los agentes del POUM. Éstos "habían mostrado gran actividad al comienzo de la contienda incautándose de edificios a diestra y siniestra (especialmente los que tenían bodegas de vino) y dando acogida a todos los expulsados de otros partidos por latrocinios, libertinaje y demás excesos. En el frente habían desertado." (pág. 210). Tales comentarios, falsos en su mayor parte, contribuyeron a crear el ambiente necesario para la posterior represión comunista del POUM y la liquidación física de su secretario Andreu Nin.
El periodista ruso ha despertado muchas simpatías a posteriori de esta época, sobre todo debido a su trágico final, torturado y fusilado por Stalin; pero ello, según Viñas no debería llevar al olvido que hasta el momento de su "depuración" se comportó como un fiel seguidor de su lider participando, en lo que pudo, en las campañas que éste orquestó contra los que se le opusieron.
Digamos que su final fue absurdo, para los estalinistas, aunque de esa clase de justicia poética que reza: "El que a hierro mata...a hierro muere".
Nota: Ángel Viñas. "El escudo de la República". Crítica. Barcelona, abril de 2007, 2ª reimpresión junio de 2007, pp.734.

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