Una ciudad "de calendario"

Antes de comprar este libro me tomé varias semanas para pensarlo. Tengo muchos en mi biblioteca sobre los nazis, tanto de historia militar, como sociológicos y análisis de toda clase. Así que mi interés por aumentarla es ahora muy exigente. Pero me decidió un detalle importante: su primera edición es de ¡nada menos! que de 1965, y su segunda edición, revisada, de 1983. Y ahora tenía en mis manos la primera española ¡veintises años más tarde! Evidentemente en cuestiones de traducciones, que no sean novelas, "las cosas de palacio van despacio". ¿Por qué se ha tardado tanto en poner al alcance del lector hispano y latino americano un libro que es de "texto" en universidades yankis? Una pregunta para la que no tengo respuesta, pero que tuvo la virtud de decidirme.

William Sheridan hace un estudio sociológico de una pequeña ciudad de Alemania desde 1922 a 1945, una ciudad bonita, que bien podrían aparecer en esos calendarios con paisajes alpinos de cumbres nevadas y vacas casi metafísicas. Una ciudad tipicamente alemana, donde predomina un ambiente rural y apacible, con todos los servicios de un país adelantado y cuya economía es saneada inclusive en plena crisis de los años 29. Una ciudad poco industrializada, con muchos funcionarios, por ser capital de distrito, y con la mitad de la población que vive de sueldos fijos proporcionados por la administración y el ferrocarril. Una ciudad armónica en muchos sentidos y que sólo acusa, como defecto, la existencia de marcadas fronteras culturales, políticas y psicológicas entre sus clases sociales que, por otro lado, conviven pacíficamente y tienen encuentros "transversales" en cervecerías y restaurantes.
No es una ciudad "modelo" de la Alemania de Weimar, por su falta de industrialización y conflictos; pero sí es la ciudad que Sheridan decidió estudiar a fondo consultado archivos documentales de toda clase y entrevistando a diferentes personas que sobrevivieron a la hecatombe de la guerra.
Las primeras páginas leídas, y que acabo de resumir, me atrajeron y me costó dejarlas, justo cuando llegan los primeros nazis a la ciudad,  para seguir mi costumbre de leer en paralelo diversos temas. Así descansa mi cerebro con diferentes paisajes y siempre vuelvo con renovado interés ¡Pienso que he hecho una buena compra!

William Sheridan Allen. "La toma del poder por los nazis". Ediciones B. Barcelona, octubre de 2009, pp. 516. Tit.Orig: The Nazi Seizure of Power (1965, 1984). Traducción: Gabriel Dols.

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